A lo largo de 1999, la sed de reconocimiento que Xue padece le lleva a realizar más y más experimentos tomando cada vez menos precauciones. Le obsesiona el deseo de obtener más y más resultados. El 24 de Octubre de 1999 estalla la catástrofe. Los investigadores pierden el control de la reacción de la materia y la antimateria y 11 personas mueren a causa de una explosión en el laboratorio.
Aunque la justicia no considera a Xue responsable de esta tragedia, la comunidad científica toma cumplida venganza por el éxito previo de este investigador iconoclasta , acusándole de comportamiento irresponsable en su trabajo. Pronto comprende que la comunidad investigadora le esta haciendo la vida imposible, y en abril del año 2000 abandona el MIT.
No obstante, Xue no se ve privado por mucho tiempo de continuar con sus investigaciones. El ejercito de los EE.UU. lleva años interesado en su trabajo y pronto le proporciona un nuevo laboratorio y la financiación necesaria... a cambio del más absoluto de lo secretos. Aunque Xue puede ahora continuar con su trabajo, sigue condenado a permanecer en el anonimato.
En el 2003, después de tres años de trabajo, y nuevos experimentos, el ejercito pide a Xue que se ponga en contacto con el Profesor Kauffman, quien ha estado intentando demostrar la existencia de mundos paralelos. Según el comité científico del ejército responsable del seguimiento del trabajo de Xue (y según el propio Xue), la energía producida por las reacciones de la materia y la antimateria podrían proporcionar acceso a los mundos paralelos descritos por Kauffman.
Venciendo sus reticencias y recelos hacia la figura de Kauffman, que a Xue le parece la encarnación del sistema científico que siempre ha rechazado, Xue se entrevista con Kauffman y le sugiere que trabajen juntos. Kauffman duda en un principio (conoce, desde luego, el pasado de Xue y le preocupa la posibilidad de que se produzcan negligencias en un campo científico nuevo como la exploración de los mundos paralelos) pero al final acepta trabajar con Xue.
Durante los cuatro años siguientes, los dos hombres colaborarán estrechamente.
La combinación de sus capacidades produce unos resultados que sobrepasan las previsiones más optimistas (el ejercito americano no tenia previstos experimentos a tamaño natural antes del 2015 como muy pronto). Pero a lo largo de los años no surge entre los dos hombres ninguna relación que no sea la estrictamente personal. Kauffman encuentra una nueva razón para deplorar la exagerada prisa de su colega, mientras que a Xue cada vez le cuesta más trabajo tolerar ser considerado por sus financiadores como el ayudante de Kauffman, un mero "subcontratista" responsable de los problemas de energía.