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Anthony Xue

Xue nace en 1970 en el seno de una familia pobre del sur. Sus padres tienen una cafetería-restaurante en la autopista de Tampa, en Florida.

Desde muy temprana edad, Xue muestra una excepcional capacitación para todo lo relacionado con lo cientifico. Aunque le sobra inteligencia para conseguir becas, sus padres nunca le permitirán dejar Tampa, para ir a estudiar fuera (para ellos Xue no representa más que mano de obra barata, que lava los camiones de los clientes y sirve en la cafetería en los momentos de apuro).

Aprueba el bachiller con 16 años y entra en una escuela especializada y consigue el título en ciencias físicas con las notas más altas que se pueden alcanzar en la poco prestigiosa universidad de su estado.

Ya no va estudiar más.

La única forma de escapar de sus padres pasa por la obtención de un trabajo lo antes posible.

En 1993 entra en un grupo de investigación encabezado por el sucesor del Profesor Amato (premio Nobel de física en 1969), un tal Dr Albert Ross.

A pesar de sus sencillo puesto de ayudante de investigación (una especie de agente de información). Xue entra por primera vez en el prestigioso entorno del MIT, con las numerosas oportunidades científicas que ofrece.

A lo largo de los primeros meses de su colaboración con Ross, y a pesar de su inexperiencia y falta de cualificación, Xue eclipsa claramente al resto de los investigadores.

Pronto se convierte en blanco de envididas. Colegas carentes de sentido se ven obligados a reconocer su inteligencia superior y en privado ( o más abiertamente delante de miembros influyentes de la comunidad cientifica) menosprecian su origen humilde y sus esfuerzos por ocultarlo.

A pesar de todos los chismes, Xue sigue brillando en su trabajo de investigación y pronto se hace con la responsabilidad de dirigir un laboratorio entero. Inicia experimentos sobre las reacciones de la materia y antimateria. Los resultados alcanzados durante 1999 son muy prometedores y le ponen al alcance de la mano el reconocimiento de toda la comunidad científica.

A lo largo de 1999, la sed de reconocimiento que Xue padece le lleva a realizar más y más experimentos tomando cada vez menos precauciones. Le obsesiona el deseo de obtener más y más resultados. El 24 de Octubre de 1999 estalla la catástrofe. Los investigadores pierden el control de la reacción de la materia y la antimateria y 11 personas mueren a causa de una explosión en el laboratorio.

Aunque la justicia no considera a Xue responsable de esta tragedia, la comunidad científica toma cumplida venganza por el éxito previo de este investigador iconoclasta , acusándole de comportamiento irresponsable en su trabajo. Pronto comprende que la comunidad investigadora le esta haciendo la vida imposible, y en abril del año 2000 abandona el MIT.

No obstante, Xue no se ve privado por mucho tiempo de continuar con sus investigaciones. El ejercito de los EE.UU. lleva años interesado en su trabajo y pronto le proporciona un nuevo laboratorio y la financiación necesaria... a cambio del más absoluto de lo secretos. Aunque Xue puede ahora continuar con su trabajo, sigue condenado a permanecer en el anonimato.

En el 2003, después de tres años de trabajo, y nuevos experimentos, el ejercito pide a Xue que se ponga en contacto con el Profesor Kauffman, quien ha estado intentando demostrar la existencia de mundos paralelos. Según el comité científico del ejército responsable del seguimiento del trabajo de Xue (y según el propio Xue), la energía producida por las reacciones de la materia y la antimateria podrían proporcionar acceso a los mundos paralelos descritos por Kauffman.

Venciendo sus reticencias y recelos hacia la figura de Kauffman, que a Xue le parece la encarnación del sistema científico que siempre ha rechazado, Xue se entrevista con Kauffman y le sugiere que trabajen juntos. Kauffman duda en un principio (conoce, desde luego, el pasado de Xue y le preocupa la posibilidad de que se produzcan negligencias en un campo científico nuevo como la exploración de los mundos paralelos) pero al final acepta trabajar con Xue.

Durante los cuatro años siguientes, los dos hombres colaborarán estrechamente.

La combinación de sus capacidades produce unos resultados que sobrepasan las previsiones más optimistas (el ejercito americano no tenia previstos experimentos a tamaño natural antes del 2015 como muy pronto). Pero a lo largo de los años no surge entre los dos hombres ninguna relación que no sea la estrictamente personal. Kauffman encuentra una nueva razón para deplorar la exagerada prisa de su colega, mientras que a Xue cada vez le cuesta más trabajo tolerar ser considerado por sus financiadores como el ayudante de Kauffman, un mero "subcontratista" responsable de los problemas de energía.

Textos extraidos del manual del juego.

 

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